Normalmente habitamos viviendas que responden a las necesidades espaciales que tenemos, pero has pensado ¿cómo cada uno de forma particular podemos aportar un granito de arena para ayudar al planeta?

Pues las casas pasivas son tu respuesta para esto, se refieren a edificaciones que combinan el confort que necesitas con un consumo de energía casi nulo. ¿Sabías que una edificación mal diseñada por falta de consideración de los factores naturales puede provocarte consumir hasta un 30% más de energía?

Las características de una casa pasiva son:

  • Correcta orientación logrando un diseño bioclimático: Se trata de una edificación a la cual se le ha realizado un análisis profundo del clima y microclima del lugar, y de los condicionantes del terreno: orientación, vientos dominantes, vistas, elementos de sombreamiento, etc.
  • Elevado aislamiento térmico:
    -Se trata de construcción con muros cuyo espesor cumplen su cometido. 
    -Se trata de contar con ventanas de alta calidad para limitar al máximo la fuga de energía a través de ellos. Son los puntos débiles de la envolvente por ello es sumamente importante diseñarlas y ejecutarlas de forma rigurosa. 
  • Sistema de ventilación natural cruzada: Que permita el refrescamiento del ambiente.
  • Eliminación de Puente térmico: Es decir aquellos puntos del edificio en los que, por un deficiente diseño constructivo, el aislamiento disminuye o incluso desaparece. Los puentes térmicos además de ser puntos por donde se producen pérdidas indeseadas de energía favorecen la aparición de condensaciones.

Por esto es tan relevante, cuando contratas un arquitecto para diseñar tu casa o inclusive si estas en el proceso de compra de un apartamento, hagas una revisión general de todos estos factores, y de esta forma cuidar tu planeta y cuidar tu bolsillo.

La correcta aplicación de los factores mencionados anteriormente pueden permitirte ahorrar hasta un 90% del consumo energético, cuidando que se cumpla una disminución del uso de electricidad.